Bioparque Ukumarí

Ukumari

En el corredor turístico del paisaje cultural cafetero hay una sabana africana. La frase puede parecer un error o una contradicción, pero en realidad se trata de una de las bioregiones del Bioparque Ukumarí, un ambicioso proyecto creado para la biodiversidad, la conservación y la educación, y con el fin de generar una experiencia inolvidable a los visitantes. Entre fauna exótica y una flora compuesta por más de 74 000 plantas.

El parque de 44,7 hectáreas de extensión se encuentra en el km 14 de la vía Pereira – Cerritos. Es pionero en su concepto y el más grande de América Latina, donde la llamada operación Arca de Noé fue el paso inicial para poblarlo; una misión que consistió en el traslado de los animales que habitaban el zoológico Matecaña de la ciudad de Pereira que fuera cerrado al público en el año 2015.

A diferencia de otros parques de su categoría, el Bioparque Ukumarí no exhibe a las especies salvajes en jaulas o compartimentos, sino que a estas les ha sido creado un entorno natural propio de su hábitat, de tal manera que el ambiente es creíble en su concepción. Por eso, las estaciones Sabana Africana y Bosque Andino resultan ser las más llamativas de un sitio que está complementado con un museo antropológico, un jardín botánico, un centro de conservación y espacios para la presentación de espectáculos artísticos y divertidos.

Hacer el traslado de animales salvajes implicó tiempo y paciencia, pues la idea era causar el menor impacto en ellos y no someterlos ni anestesiarlos. Hoy en el parque, como si estuvieran en África o Asia, habitan libres el león, la leona, el elefante, el rinoceronte, el avestruz, la cebra y el hipopótamo; mientras el turista tiene la posibilidad de avizorarlos, generando así una relación lejos de todo peligro, tanto para el hombre como para el animal.

Ukumarí, en lengua quechua significa «quien tiene la fuerza del oso». Y es justo el oso de anteojos una de las especies propias de algunas áreas naturales protegidas del país, y que aquí más llama la atención en la bioregión Bosque Andino ocupada, además de este mamífero, por reptiles, cientos de aves y varias clases de monos. Son más de 274 los tipos que integran la fauna del bioparque y que viven allí en un ámbito tan real como lo es el de su origen. De allí que, hablando de fauna colombiana, se encuentren también ejemplares propios de los Llanos Orientales, la Amazonia, de los acantilados y, lógicamente, la región Andina.

El objetivo del parque es proteger la vida, promover la conservación y educar a los visitantes acerca de cuidar y respetar las especies a través de los entornos creados y de herramientas interactivas y atracciones en cuarta dimensión. Un aviario, un acuario y un plan safari, que puede ser nocturno, se suman a las atracciones del Bioparque Ukumarí, un lugar que va creciendo y donde el safari, sobra decirlo, es solamente contemplativo en la sabana africana del Eje Cafetero. En Colombia, por supuesto.