Jardín Botánico y su Mariposario

Para quien empiece a descubrir Colombia y quiera entender por qué es el segundo país más biodiverso del planeta, en el Jardín Botánico del Quindío podrá hacerse una idea en virtud de las copiosas colecciones botánicas, de mariposas, de insectos y por las muchas aves que lo habitan. Esta reserva de 15 hectáreas está ubicada en la población de Calarcá, a la salida hacia el departamento del Valle del Cauca.

El jardín fue fundado por Alberto Gómez Mejía en 1979 y abierto al público en el 2000, para convertirse en uno de los principales sitios de atracción del Eje Cafetero y, principalmente, para consolidarse como un importante centro de investigación botánica y biológica, y al mismo tiempo, de aprendizaje sobre la materia. El lugar es para tener conciencia sobre el cuidado de los recursos y la riqueza medioambiental del departamento y la región Andina.

En materia de bosques y herbarios, tiene una colección de 850 especies nativas, y de 252 de palmas, por tal razón Colombia es el tercer lugar en albergar este tipo de árbol, y del cual casi todas las clases están en el jardín. Y sobre palmas también aquí se aprende que están catalogadas dependiendo de si su uso es medicinal, alimentario, ornamental, artesanal o para construcción. Todo el conocimiento lo otorgan profesores especializados en botánica y ecología, quienes con su labor convierten el sitio en una inmensa aula para clases de biología.

Las instalaciones del Jardín Botánico del Quindío fueron acondicionadas para llevar a los turistas rumbo a una experiencia que recuerda el por qué la labor que, desde finales del siglo XVIII, hicieron en esta parte del mundo el español José Celestino Mutis y el alemán Alexander von Humboldt respecto a los orígenes, las clases, las propiedades y los beneficios de los vegetales nativos.

La información que va llevando a entender la relación entre los seres vivos y los no vivos se gana en los diferentes espacios como los senderos interpretativos, el laberinto de plantas, el museo etnobotánico de palmas, el insectario y el museo del túnel, una réplica del túnel de la Línea, ese que permitirá que la llegada a Calarcá y a este inmenso y fabuloso jardín sea más rápida desde el interior del país.

En un puente colgante y en un mirador de siete pisos de alto se logra una completa vista de la reserva y del mariposario, el espacio más representativo del jardín alistado especialmente para que vuelen todos los días 1 500 mariposas de 40 especies. Insectos de todos los colores del que hay un zoocriadero y que cumplen un papel preponderante en el proceso de polinización de las flores.

Con tres zonas especiales para realizarla, otra actividad imprescindible es la observación de aves. En el jardín se tienen inventariadas 136 especies de las 500 identificadas en la región Andina. Una de esas zonas es el bosque de los colibríes, donde un experto en el tema, además de compartir conocimientos pertinentes, le dará al visitante las indicaciones necesarias para que este momento de contemplación y admiración sea exitoso.

Entre mariposas, pájaros, insectos y arboledas frondosas, el Jardín Botánico del Quindío plantea un necesario reencuentro del hombre con la naturaleza.

Dirección: Km. 3 Vía al Valle, Calarcá (Quindío) – Colombia

Abierto todos los días de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.

Contacto: +57 (6) 7427254 ext. 105 – 106 – +57 (310)4045223