Parque del Café

Parque del Café

Un adagio popular dice que las cosas buenas duran poco. Para que esta sensación no quede en el visitante, la primera recomendación es llegar temprano, pues solo así resulta factible conocer y vivenciar las múltiples atracciones dispuestas en el Parque del Café, creado en 1995 por la Federación Nacional de Cafeteros y el Comité Departamental de Cafeteros del Quindío. Un lugar lleno de emociones, cultura y entretenimiento.

«Diversión con sabor a café», es el lema del parque localizado a veinte minutos de Armenia, en el municipio de Montenegro. Pero el sabor trasciende lo textual, porque al final la experiencia deja una completa y agradable sensación, no solo en el gusto, sino en los ojos, en los oídos, en la piel y en la memoria. Por sus juegos y senderos, el Parque del Café es una completa aventura en tierra, agua y aire.

El lugar, cuyo nombre plantea una conexión directa con el paisaje cultural cafetero, opera en una extensión de 96 hectáreas, de las cuales 56 están construidas con aparatos mecánicos y entornos alusivos al café sumergidos en florestas y herbarios, y que llevan a los visitantes a vivir momentos felices e imborrables, entre otras razones, porque el aprendizaje acerca de la tradición cafetera se produce mediante una lúdica y entretenida infraestructura.

El Parque del Café fue el pionero de los parques temáticos en Colombia y proyecta convertirse en líder de América Latina porque allí se da una ingeniosa mixtura entre esparcimiento y una cultura, tan colombiana y tan reconocida en el mundo, como lo es la cafetera. El inicio de las emociones en este lugar lo marca el mirador de mangle y guadua divisable desde la carretera. Subir 18 metros y obtener una maravillosa vista del lugar y del paisaje quindiano, surge como una primera alternativa para llenarse de motivos y de ganas de recorrer palmo a palmo el parque.

Una vista aérea fascinante también se logra desde las telesillas, el teleférico o el puente colgante que fluye del bambusario, bosque sembrado con distintas clases de bambú, entre ellas la versátil guadua. En tierra, están el jardín de las fábulas, el de mitos y leyendas, y el sendero del café, una propuesta a conocer las distintas clases de café y ver a un arriero y a una bonita chapolera recogiendo frutos maduros del cafetal.

Entre los momentos que más impacto causa a las familias es el Show del café, espectáculo en el que 22 artistas en escena despliegan una gran demostración de baile, música y teatralidad para poner de manifiesto una parte importante de lo que es Colombia y su cultura. Otro espectáculo, muy especial para niños, es El secreto de la naturaleza, fábula recreada con 24 animatronics y que envía un mensaje sobre la importancia de proteger el medio ambiente.

En asuntos de emociones, livianas y fuertes, las atracciones mecánicas que conforman la zona de aventura hacen que la descarga de adrenalina sea intensa, sobre todo en la montaña rusa y en los rápidos, este último, una aventura a bordo de embarcaciones que atraviesan un canal de vértigo. A dicho tipo de juegos se suman el tren del café, el kráter, la rueda panorámica, el barco del café, el ciclón y los karts, entre otros.

Y como parte del legado cultural, bonitas son las réplicas arquitectónicas de lugares que representan la tradición de la tierra qundiana. La casa campesina, la iglesia, el pueblo y la vieja estación del ferrocarril de Armenia, entre otras. Son más de una treintena de alternativas que hacen entender, como se dice del parque, que conocerlo «es una de las cosas que no se pueden dejar de hacer».

Abierto todos los días en temporada alta y de miércoles a domingo en temporada baja, de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.

Contacto: +57 (6) 7417417.