Panaca

De una generosa colección de fauna doméstica integrada por más de 4 500 ejemplares de todos los tamaños, colores y sonidos, surgen incontables emociones y sorpresas. Gallinas y palomas de seis centímetros de longitud, cerdos rosados, negros, manchados, monos y tan veloces como un fórmula uno, caballos pura sangre esbeltos y briosos. Decenas de avestruces, conejos, curíes, patos y gansos que reciben alimento de las manos amigas que llegan al Parque Nacional de la Cultura Agropecuaria (Panaca).

El lugar nació en 1999, en el fin del siglo XX y con una propuesta que revolucionó el concepto de los parques temáticos de Latinoamérica. Sus creadores pensaron en un gran territorio en el que las personas tuvieran la oportunidad de regresar a lo básico, dirigiendo la mirada al campo a través de un proceso interactivo con los personajes y los animales. Es esta relación la que se logra de una manera divertida y lúdica en Panaca.

Con la exposición de los distintos shows y estaciones, el parque aproxima la vida del campo a la gente de la ciudad. Es un encuentro que se plantea de dos formas: con los citadinos que no han conocido realmente el campo y en Panaca lo descubren, o con las personas que crecieron en él y allí tiene la oportunidad de devolver el tiempo para entrar en contacto con la vaca y el olor a flores y tierra mojada.

Panaca, construido en la vereda Kerman de la población de Quimbaya, es una invitación a los buenos recuerdos y a lo esencial de la vida. Es también, además de un placentero complejo turístico, un propulsor de valores, especialmente para los niños, quienes refuerzan su sentido de respeto y amor por la naturaleza y los animales.

Tal como reza el eslogan: sin campo no hay ciudad, que se lee a lo largo del recorrido de 2,8 km entre las 40 hectáreas habilitadas, de la misma manera, y a tal conclusión llegan los padres: «La travesía por Panaca es enseñarles a nuestros hijos de dónde provienen los alimentos, nuestros ancestros; que sin la naturaleza, sin el campo y sin los animales, las personas de hoy y del futuro no podrían subsistir». Reflexiones que suelen oírse durante la experiencia Panaca.

Las atracciones están divididas en estaciones, shows y actividades. En las primeras se concentra la filosofía primordial del parque temático: la interacción con especies domésticas y la huerta. Los shows, que van cambiando dependiendo de la temporada, están a cargo de pintorescos personajes y de animales como los gatos, los perros, los cerdos y los caballos que enamoran con su destreza.

Todo el reencuentro urbano- rural está complementado con las actividades de aventura plácida como el paseo en taxicarroza, los senderos ecológicos o la vuelta en el carrusel; y aventuras de adrenalina: el canopy y la tarabita. En Panaca, un proyecto visionario con aprecio por el pasado y proyección hacia el futuro, hay un mirador al paisaje cultural cafetero, el mismo paraíso natural que inspiró esta enorme finca y que inspira para no dejar de sorprender. La finca de los colombianos donde se derribaron las cercas para que todo el mundo entre y conozca el campo.

Dirección: Km 7, vía vereda Kerman – Quimbaya (Quindío).

Abierto de martes a domingo de 9:00 a.m. a 6:00 p.m.

Contacto: (6) 7582830 +57 (313) 7219211.