Turismo de Naturaleza

Turismo de Naturaleza

Con menos del uno por ciento del territorio en toda la extensión continental de Colombia, el departamento del Quindío alberga una cantidad incontable de parques, reservas y paisajes para el desarrollo del turismo de naturaleza. Una práctica que cada día gana más aficionados en la medida que se está tomando conciencia del equilibrio que debe predominar en la relación del hombre con los recursos biológicos.

Esta fracción importante del Paisaje Cultural Cafetero, presente en las tierras quindianas, reúne en sus destinos de naturaleza valles, montañas, cuencas hidrográficas, bosques y ecosistemas de páramo escenarios que motivan a ecologistas, investigadores y amigos de las excursiones y de actividades como el senderismo interpretativo y el avistamiento de aves a descubrir, conocer y reconocer cada centímetro de verde floresta y de diáfanas aguas.

Si de Colombia se ha dicho, y confirmado está, que es el segundo país más biodiverso del planeta, del departamento del Quindío también hay que afirmar que en proporción a su tamaño es uno de los más diversos de la nación. El clima, la ubicación geográfica y el interés de las autoridades ambientales y expertos conocedores de la fauna y la flora catapultan a esta región hacia los primeros lugares de preferencia para los ecoturistas.

Tan consolidado y tanta proyección tiene el turismo de naturaleza, que se viene potenciando a la par con el tema de la caficultura y los planes a su alrededor. Donde quiera que hay café, de la misma manera hay reservas naturales para contemplar, senderos para recorrer, aves para ver y manantiales y caídas de aguas cristalinas para escuchar y cuidar. El Quindío, es todo un paisaje donde se armoniza a la perfección la tradición y la cultura con la amabilidad de los lugareños y belleza de sus pueblos.

Turismo de Naturaleza, parques, fincas y planes de aventura

El turismo de naturaleza puede abarcar un concepto tan amplio que involucra deportes, parques, fincas y planes de aventura, porque todas se convierten en opciones para disfrutar del entorno y su preservación. Son varias las modalidades y alternativas, pero tal parece, que son todos los rincones del Quindío los indicados para tener un encuentro con su fauna, su flora, sus propiedades y bondades ambientales.

Hacia el norte están Filandia y Circasia con las reservas del río Barbas y  Bremen – La Popa; al centro, Calarcá con el Jardín Botánico del Quindío y el Ecoparque Peñas Blancas; al oriente, los llamados pueblos cordilleranos Córdoba, Pijao y Buenavista, con valles y paisajes de ensueño; al sur, Génova y sus muchas reservas naturales y ecosistemas de páramo.

Al occidente, La Tebaida y Quimbaya, con el inmenso valle de Maravélez y el río La Vieja y su marco paisajístico; y al nororiente, Salento, que alberga todo el entorno del valle de Cocora, el cerro Morrogacho y la puerta de entrada al Parque Nacional Natural Los Nevados; un tesoro inmenso y compartido con los departamentos de Caldas, Risaralda y Tolima. Como tesoro es el Quindío para los amantes del turismo responsable, ecológico y sostenible.